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Rejuvenece tu piel Prevención y salud integral

Rejuvenece tu piel Prevención y salud integral

Agotamiento, pérdida de memoria y, por supuesto, arrugas. Signos de envejecimiento que no se pueden detener, pero sí prevenir para aminorar su ritmo con la terapia antienvejecimiento Biocell, recomendada por la doctora María de Delvalle.

Hablar de envejecimiento, no significa referirnos solamente a las arrugas en la cara. No. El envejecimiento – visto como un proceso biológico – inicia a los 30 años, cuando el cuerpo humano comienza a deteriorarse, tras perder las sustancias que lo mantienen revitalizado y, por ende, joven.

Así lo confirma la doctora María de Delvalle, médico estético y fundadora de su clínica Laser Aesthetic Clinic, mientras comenta que cuando el organismo comienza a perder la carrera contra el tiempo, es inevitable notar los signos de envejecimiento como el agotamiento físico, la pérdida de memoria, el estrés y, en el caso de los hombres, la falta de apetito sexual. En otras palabras, este proceso a nivel interno se irá reflejando, con la huella de los años, en la imagen corporal.

“Generalmente cuando escuchamos hablar de envejecimiento, pensamos automáticamente en el rostro. Y no es así. Cuando empezamos a envejecer, biológicamente no se nota. Sin embargo, microscópicamente se ha observado que a partir de los 30 años las hormonas en el cuerpo humano comienzan a disminuir”, explica la doctora, quién cuenta que desde hace 8 años viene impulsando en Panamá la terapia antienvejecimiento como una forma de prevenir la vejez. Se trata de Biocell, una terapia de rejuvenecimiento que proviene de Suiza. Y que ha sido hecha para evitar las enfermedades degenerativas. En Panamá, donde cada vez más está ganando terreno la tendencia del cuidado del organismo de forma integral, de Delvalle advierte que “no es una terapia para quitar las arrugas”. Es decir, tras iniciar el tratamiento, las arrugas no desaparecerán al mes, no. La terapia actúa de adentro hacia afuera, mejorando el sistema del cuerpo, dándole más energía y, desde luego, el resultado se verá en una piel más revitalizada.

Doctora María de Delvalle.

De modo que para conseguir frenar el envejecimiento, el tratamiento debería comenzar a partir de los 30 años. Sin embargo, después de esta edad nunca es tarde para iniciar el cuidado del organismo, recomienda la doctora, quién señala que la protección del cuerpo debería darse desde la adolescencia.

La terapia, que busca mejorar el sistema humano, es tanto para hombres como para mujeres. Puede ser administrada vía intramuscular, es decir, por inyección o vía oral. A través de este tratamiento se optimiza el funcionamiento de las células para ayudar a la prevención de enfermedades degenerativas, mientras se estimula una adecuada renovación celular con el objetivo de disminuir el proceso de envejecimiento y sus secuelas.

Para pacientes a partir de los 30 y hasta los 45 años, tras evaluación clínica, se debe administrar una inyección cada doce meses, lo que representa el equivalente a un empaque de 30 dosis, mientras que para pacientes entre 46 y 60 años se debe administrar dos inyecciones anualmente, esto representa 2 empaques de 30 dosis. Y para pacientes de 61 años en adelante, se debe administrar tres inyecciones al año.

Según las recomendaciones suizas de la terapia antienvejecimiento Biocell, no se han observado reacciones adversas en ningún caso. Sin embargo, es conveniente no administrar el tratamiento cuando se han recibido vacunas en los últimos 30 días; cuando el paciente presenta alergia o, bien, cuando se presenta un cuadro de infecciones crónicas como amigdalitis, vesícula o boca; durante el embarazo o período de lactancia. Asimismo, los pacientes que tienen insuficiencia hepática o renal, antecedentes diabéticos o con diabetes. En este último caso, el paciente debe ser tratado antes de iniciar la terapia de vacunas antienvejecimiento.

Por ejemplo, al iniciar el proceso de envejecimiento, en el caso de las mujeres, se van perdiendo proteínas como el colágeno o la elastina. Y sustancias como el ácido hialurónico. “El cuerpo humano es como una flor, cuando no está hidratado se va  secando. Por eso, en el caso de las mujeres, cuando se pierde el ácido hialurónico, que es atrapador de agua, la piel se va resquebrajando, lo que se traduce en arrugas, a nivel externo. Este deterioro se agrava cuando se va perdiendo el estrógeno, que es la hormona femenina, y el ciclo mestrual”, menciona de Delvalle.

Por ello, la clave, tanto para el hombre como para la mujer, está en que el cuerpo no pierda las hormonas y proteínas que necesita para verse joven y vital. En ese sentido, el tratamiento Biocell actúa como un regenerador del organismo, mientras ayuda a prevenir enfermedades y a disminuir el deterioro del cuerpo, causado por el envejecimiento.

Por: Raúl Pinedo

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